miércoles, 30 de marzo de 2011

DEFCON 0. ( ACTO PRIMERO )

En un gran esfuerzo y obligado en parte por circunstancias que no vienen al caso les ofrezco, íntegro, un fantástico drama de corte militar en varios actos encadenados. El absurdo y la sobrecarga de medallas está garantizada.

Es martes, aunque sinceramente dudo que a usted le importe. La ciudad de Washington duerme tranquila abrazada a la almohada, ajena a los peligros que la amenazan desde las sombras. El Heptágono, símbolo del esforzado trabajo del poder militar por mantener el orden reluce en mitad de la ciudad, quizás no sea buena idea ante ataques enemigos, pero la pintura brillante en la oscuridad salía bastante más barata. Corre una leve brisa, detenida al momento por un policía militar en las tapias del recinto.

Un desgarvado muchacho recorre los pasillos del edificio ayudado por la cera depositada en él a primera hora de la mañana. Se le ve ansioso, frenético y bizco, aunque probablemente de esto último no tenga la culpa los nervios. Agarra con fuerza una carpeta marrón, con las palabras “TOP SECRET número de agosto”. Irrumpe en este preciso instante en el mal iluminado despacho del General Harryhaisen W. Rampablan, al que sorprende intentando terminarse el asteroids con dos vidas.

-General, señor, buenas noches.
-Descanse soldado.
-Señor, informe secretísimo del Norit.
-¿Qué ocurre?
-Señor, decretan situación de alerta.
-Informe al Comité. Llame a mi mujer y diga que llegaré tarde. Yo llamaré a mi...sobrina.

Un grupo de cansados militares se reunen en la Vigésimoquinta Sala de Reuniones, sita en los sótanos junto al escobero. Entre todos reunen la friolera de setecientos años, lustro arriba, lustro abajo. Rampablan sale de su escondite bajo la mesa de juntas, intentando pillar desprevenido a alguno de sus colegas para que, como castigo, se ocupe de preparar el café.

-Es una situación peligrosa –comienza a explicar Rampablan.
-¿Cómo de peligrosa? –inquiere el Sargento Mayor Willem Fresh Vegetables.
-Mucho.

Se produce un murmullo en la sala. El General se ajusta las gafas de buzo para leer de cerca y se hecha un par de piedrecitas a la boca para ayudarse a no tartamudear.

-A las 2300 zulú horas...
-Es que todavía no me aclaro yo con este horario, General –expone Dustin G. Valdemaker Jr, Sargento Mayor del Quinto Ámbito Interestatal de Vigilancia de Malos Foráneos ( Acuartelamiento de Hurray for Memphis! ).
-Las once y algo Dustin.
-Ahhm, se lee todo junto...vale vale.
-Sigamos. A esa hora recibimos un aviso importante de uno de nuestros espías en la cordillera norte de los Apalaches.
-¿Cual de ellos? –pregunta el Adjunto del FGI ( Federación de Guardias Importantísimos ) mientras hace como que lee unos papeles.
-Se oculta bajo un anorak color pistacho y peluca rubia.
-Buen muchacho.
-Es una chica.
-Lo que sea.
-Ha detectado, mediante ondas de radio trasmitidas hasta su oido en último término, que los malos se preparan para atacarnos.
-¿Es fiable la información?
-Del todo. Ofrecida por Radio Andorra. Avalada por el patrocino de Carnipescadería Solitierrez, oferta esta semana de chuletas de besugo de corral.
-¡Diablos, esos nunca fallan! –expresa el Subcoronel de Gasolineras Herbert Alpes con la suficiente vehemencia como para arrancar un aplauso de los presentes.
-Silencio caballeros. Dejen sus expresiones de algarabía para el final. Esta situación nos ha hecho tomar las medidas oportunas. Mi primera orden ha sido retirarle el saludo a los rusos.
-¿Excesivo quizás? –pregunta azorado el Teniente Coronel Andrew A. Secas, encargado de la inteligencia Astronaval.
-Podíamos haber optado por saludar de manera hipócrita, pero queremos dejar las cosas claras.
-¿Porqué a los rusos? –pregunta un señor con gafas del fondo.
-Siempre son ellos. Y si no son ellos, conocen a los malos de turno.
-¿Ha consultado esta orden con el presidente?
-No he podido. Está en Camp Rafael en un campeonato de tute, he podido hablar con su hijo pequeño y ha dado su permiso.
-Ese chaval llegará lejos –añade el señor de antes, con ganas de hacerse notar.
-Cierto, en ese momento subía al avión de reparto.

Se hace un silencio sepulcral en la sala. Algunos adoptan la postura de pensar reflejada en el manual de altos cargos ( mirada hacia abajo y mano en la barbilla ) mientras que otros tantos revisan mentalmente la conversación intentando enterarse de algo.


-Continuemos. Hemos destacado a la plana mayor del ejército en todas las fronteras problemáticas del globo. Desde Kandekistán hasta Lugo, ni un malo toserá sin que lo oigamos.
-¡Los malos son malísimos de verdad! –exclama el Subcoronel Herbert Alpes intentando arrancar otro aplauso. Sus compañeros solo le conceden una nota media de un siete y medio porque lo ven forzado a la hora de entrar en el agua.
-Señoras, he decidido subir nuestro nivel de alerta a Defcon 6.
-Disculpe General, nuestro ejército no contempla dicho nivel de alerta.- advierte Gregory Tiquismiquis, Cabo Raso de procedencia Griega y mandamás en prácticas.
-Pero si antes de venir estábamos en Defcon 5, lo normal será subir a 6...vamos, es como yo lo veo.
-No no, va en sentido descendente.
-Explíquese botarate.
-Verá señor, se pasa de 5 a 4 y así sucesivamente, es como la cuenta atrás para el lanzamiento de un misil.
-Acabaramos. Entonces decreto el Defcon 0.

Las caras de los presentes palidecen ante la estupidez supina del citado dirigente.

(continuará)

2 comentarios:

El Señor de las Moscas dijo...

Fascinante, amigo. Me pliego, como siempre, a su maestría dándole a la tecla, por no hablar de su dilatado saber de los intríngulis del poderío, los resortes del mandar y demás entelequias. Y dígame, ¿esto va seriado, o cómo?

Mr.Incógnito dijo...

Tres entregas con sus correspondientes puntos álgidos, peligros peligrosos y tontunas de rigor caballero.